Marga Faidella Coach Profesional CPC 10588 Trainer Coach Formadora
viernes, 23 de marzo de 2018
El Uno
Uno puede tener un montón de capacidades y no ser capaz de usarlas (suena redundante). Puede tener miedos y hábitos educacionales, valores no reconocidos o reconocidos y no vividos, incluso por no saber cuáles son esas habilidades.
Por tanto, nadie sabe mejor que Uno nada.
Como decía, seguir adelante cuando la mochila está llena, es posible, pero sólo un rato más. El agotamiento llega cada vez más rápido y, por tanto, cada vez avanza menos. Y lo más importante, ya no cabe nada más.
Entonces, no se trata de seguir adelante arrastrando los pies, sino de pararse a observar si todo lo que lleva sirve. No es seguir, es volver a empezar ahora con el aprendizaje adquirido. Es volver a empezar desde aquí, nunca se "vuelve a empezar" desde cero.
Puede que el objetivo quede más claro y más cercano de lo que el cansancio te deja ver.
Es imprescindible ir mirando dentro de la mochila y vaciarla de vez en cuando. Piensa que durante el trayecto se hace acopio de muchas cosas que en algún momento sirvieron pero que ya han perdido su utilidad. En algún momento cumplieron su función y ahora ocupan un espacio precioso que estaría lleno de ilusión.
¿Qué lleva Uno en la mochila? ¿Y tú?
sábado, 12 de marzo de 2016
Atardece, que no es poco
viernes, 3 de abril de 2015
Sal de tu Escondite
viernes, 30 de diciembre de 2011
Aníma-Te
¿Cómo está mi Alma? ¿Unos Mimos?
Z: ¿"De dónde sacas la motivación"?
Seguro que hay algo que te hace permanecer totalmente absorto y absorta, concentrado/a, que activa tu creatividad. Que te deja la sensación de estar en el limbo y cuando bajas, te reconoces en un estado de ánimo diferente. Bailar, cantar, dibujar, hacer manualidades, decorar, escribir...Algo que haces muy bien o que hacías muy bien de pequeño y pequeña. Una característica innata.
Cuando te sientes abatido/a y no tienes ganas de hacer nada, insistes en ese pensamiento y le das a tu cerebro más razones para que siga en ese estado. Las buscas en tu memoria y doy fe de que las encuentras. Incluso las situaciones que se crean a tu alrededor parecen estar en contra de tu criterio, de Tu Mundo.Tu cuerpo te pide más de lo mismo.
La Buena Intención de tu mente: encontrar razones para que tu corazón esté en “lo cierto”. Busca la Congruencia, el Equilibrio para no entrar en conflicto. Se traduce en la decisión de permanecer en tu zona de confort dado que esas son las sensaciones que conoces y controlas. Evitas lo desconocido y eso mismo, ya es en sí, un pensamiento negativo.
En el corto plazo puede ser hasta productivo. El riesgo viene dado por el tiempo que transcurres en esa situación. El tiempo corre y tu cuerpo te pide más y más de lo que ya conoce.
Tus movimientos están en sintonía con tu estado de ánimo y el tono de tu voz y tu mirada y tu piel…y las personas de tu entorno…
…Sí, lo que transmites, vuelve una y otra vez, imparable, indestructible…como tu actitud.
La Buena Noticia: también existe la situación a la inversa. Quiero decir que cuando estás feliz sucede lo mismo. Te dejas fluir con el Universo y permites la entrada solamente a las cosas buenas y, ¡que nadie se atreva a cortarte el rollo!
Pues utilízalo. También tienes memorizados los momentos felices. Revívelos, recuerda imágenes, palabras, mira una película, lee un artículo o un libro, escucha canciones, huele aromas que te hayan hecho sentir bien alguna vez...Baila.
Entonces captura las sensaciones. Alimenta tu Co-Razón con esas emociones. Transpórtate a ese estado para recuperar las energías y cambiarás tu pensamiento.
Te pedirá más de lo mismo. Caminas a través del tiempo y tu cuerpo de pide más y más de lo mismo.Te invito a que provoques lo desconocido.
Créate el hábito, entra en esa zona menos explorada. Cambia y obtendrás tu recompensa: tu propio pensamiento te llevará a sentir, hacer y provocar cosas buenas para ti y también para los demás, y…
…Lo que transmites vuelve una y otra vez, imparable, indestructible…como tu actitud.
¿Bailas?
lunes, 24 de octubre de 2011
"Mea Culpa"
Si piensas que la culpa siempre es de los demás, nunca podrás mejorar en tus relaciones. Tú sólo puedes cambiar lo que está en tu mano, lo que depende de ti. Si asumes tu parte de responsabilidad en las situaciones habituales, ésa es la parte que podrás perfeccionar.
Elige: "esto sí, esto no". Por ejemplo, de tu comunicación puedes cambiar los gestos, la mirada, el tono de voz, el volumen, incluso la intención. Ay! La Intención, ésta sí que es Buena. Revísala.
Ejercicio (Seguramente te resultará más fácil analizar la actitud de la otra persona pero si te concentras, con humildad, lo conseguirás):
1. Recuerda un conflicto en el que te hayas visto inmerso/a recientemente
2. Define el resultado. La Consecuencia.
3. Recuerda tus gestos, tu postura, tus palabras...Como si estuvieras allí
3. ¿Cuál era tu intención? Sé Honesto/a. ¿Crees que se pudo percibir?
4. Analiza de nuevo el resultado obtenido
5. ¿Qué resultado esperabas?
6. ¿Cuáles son las diferencias que hubieras podido obtener?
7. ¿Qué parte de tu comunicación cambiarás la próxima vez?
Tampoco es cuestión de torturarte pensando que siempre es culpa tuya. No, nada más lejos, eso se acercaría a la sumisión. Me refiero a la parte que te corresponde, sobre la que sí puedes actuar. No puedes cambiar a los demás pero sí a ti mismo/a a través de tu comportamiento y tu lenguaje tanto verbal como no verbal. Amén de ampliar tu perspectiva dado que no estamos acostumbrados a reflexionar y realizar críticas constructivas sobre nuestro propio comportamiento.
Una vez detectado el error, si vas a pedir disculpas, no esperes nada a cambio, simplemente discúlpate y olvídalo. Es gratificante que el/a otro/a las acepte, sin embargo, sobre esa parte no puedes incidir. Y por otro lado, es mucho más importante que te hayas perdonado a ti mismo/a reconociendo que errar es de humanos y te ayuda a mejorar como persona.
Introduce pequeñas variaciones en tu comunicación: "Si sigues haciendo lo mismo, conseguirás el mismo resultado"
lunes, 5 de septiembre de 2011
Conóce-T
miércoles, 9 de marzo de 2011
¿Te Has Enamorado Alguna Vez?
- ¿Hay algún otro momento en que hayas experimentado esa sensación maravillosa?
- ¿La has compartido?
- ¿Algún sentimiento te lo ha impedido?
- Regalando una sonrisa tienes más posibilidades de recibir otra. Sonríe.
- Amando tienes más posibilidades de que te amen. Ama.
- Hablando corres el “riesgo” de que alguien te escuche. Habla.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Piensa Bien y AcePtarás
Cuando una persona se dirige a ti para pronunciar unas palabras y dedicarte unos gestos y provocarte unas sensaciones y despertarte unos sentimientos, acude a sus propias habilidades conscientes o inconscientes.
Algunas veces, las palabras llenan un vacío de emociones y se pierden en la oscuridad de la duda que provocan en el cuerpo ajeno. En ese momento se lleva a cabo una inspección exhaustiva de todos los aspectos que puedan conducir a una conclusión para acabar con esta incertidumbre. Se realizan entonces unas interpretaciones que pueden confundir y marcar una ruta equivocada.
De todas las “evidencias” que pasan por tu cerebrito ¿cuál eliges? Quiero decir, cuando una situación te hace sentir mal, ¿interpretas que la causante es otra Persona? ¿Desentrañas que si hubiera actuado de otra forma esto no hubiera sucedido incidiendo, de esta manera sobre el reproche? ¿Dictaminas que tiene mala intención y por eso ha actuado así?
¿A qué dedicas tu tiempo en una situación conflictiva? ¿Seguro que entre lasposibilidades que has elegido hay alguna positiva? Piensa. ¿Has conseguido restarle importancia al asunto o, por el contrario lo has magnificado?
Bien, pues ya que has emitido un juicio adhiere a tu pensamiento el valor que le das al contexto. Puntualiza. Determina que sea cual sea el objetivo de la otra Persona puede elevar al quíntuple las realidades antes mencionadas. Quizás escuchándolas recuperes tu honestidad y aceptes que tus razones son tuyas. ¿O piensas que “por lógica” sólopuede ser de una manera?
No pierdas la Inocencia, no lo sabes todo. Analiza cuál es la parte que has aportado tú y Pregunta.
Imagina que sí tienes razón. ¿Qué haces ahora con ella? Después de tantísimas elucubraciones estarás agotado o agotada y habrás pasado por múltiples sensaciones sin conseguir quitarte el problema de la cabeza. Aunque el Otro o la Otra no esté presente, tú sigues torturándote. Es más, si en un principio estabas enfadado o enfadada…Después de tu auto –convencimiento, ¿ha cambiado algo? ¿Estás mejor?
Ahora supón que inicialmente no entiendes el comportamiento...Admite que te creará mil y una dudas y otras tantas preguntas “esclarecedoras” que cuando llegue el momento no te saldrán de la misma manera o ni siquiera te acordarás de tres de ellas. Quiero añadir que además te respondes según tu criterio… ¿Qué? ¿Mejor aún?
Tal vez llegues a la conclusión que solamente esa Persona tiene una respuesta adecuada a SU forma de actuar. ¡Enhorabuena! Su intención a tus efectos, tiene la importancia que tú le des. Puestos a investigar y discernir, hazte esas preguntas a ti y contéstate con honradez. Acepta la sorpresa, la inexperiencia, la ingenuidad como algo que te hará crecer. Permítete dudar de tus deducciones. Date permiso para pensar y sentir que hay muchas posibilidades que no habrás pronosticado…
Y Respira. Que si lo has adivinado, ya tienes una posible razón sobre la cual no puedes hacer nada. Concéntrate en la parte sobre la que sí puedes ejercer tu poder.
En mi opinión, El problema real discurre de tal manera por tu cuerpo que no quieres asumir que estás dejándote llevar por tu estado de ánimo hacia ninguna parte. Eso sí, es más cómodo si la culpa es del Otro o de la Otra. Acepta tu responsabilidad.
Determina en qué estado te encuentras y prueba con: “De esta situación, ¿Qué quiero cambiar específicamente?”. “¿Qué es lo que me preocupa, realmente?
De nuevo, tú eliges.
jueves, 7 de octubre de 2010
Es un Secreto
lunes, 30 de agosto de 2010
Cree y Crea
Es increíble la habilidad que tenemos de sumergirnos en un estado de tristeza o malestar. Una increíble facilidad para darle vueltas y vueltas a lo mismo para llegar ¿a dónde? Pues, lógicamente al mismo sitio.
Prueba con: “¿qué más puedo permitirme pensar?”
Cada uno de los sentimientos que afloran a lo largo de cada uno de los minutos de nuestras vidas nos marca un camino y una conducta que nos acerca a lo que yo llamo Destino, por eso es tan previsible, bajo mi punto de vista lo escribimos día a día.
También existe la opción de dejarse llevar por los pensamientos positivos. Es más, se pueden crear.
"Si lo que pienso me hace sentir mal...Qué me haría sentir bien"?
Vuelvo a repetir: “¿En qué más puedo pensar?”.
No se trata de evitar los pensamientos negativos, más bien de Equilibrio. Saber que son complementarios a mí me da muy buen resultado.
Puedes transformar el sentido del tópico “la pescadilla que se muerde la cola” y llevarlo al aspecto positivo, ¿lo habías pensado así? Y si es así, de nuevo me remito a mi pregunta: ¿lo utilizas?
martes, 13 de julio de 2010
Una Ración de Escepticismo

jueves, 1 de julio de 2010
Re…
Cuando acojo una crítica, me quedo con lo que me sirve. No deja de ser una opinión.
Algunas veces la forma de expresar lo que no nos gusta de otra persona es decirle cómo ES. Frente a un “Eres…”es muy fácil ponerse a la defensiva. Lo difícil, lo que cuesta, es cambiar la etiqueta por una conducta. No podemos pretender que el otro lo haga por nosotros. La palabra juega un papel muy importante y no todo el mundo la sabe usar.
Por lo tanto, lo trascendental para mí en este momento es usar el sentimiento que me ha causado esa etiqueta. No importa la intención de quien la haya usado; si se ha removido algo en mí, y lo quiero mejorar, me pongo a trabajar.
Darle una explicación a mi interlocutor sería como darme una razón a mí misma para volver a enterrar ese sentimiento. Discutir si tiene derecho o no a decírmelo, una pérdida de tiempo…Y no hablemos del “y tú más”…
Ya que está en la superficie, voy a reconsiderarlo. Es para estarle agradecida. Me re-creo.
Aprovecho para hacer reciclaje, para descubrir posibles comportamientos adquiridos que en este momento se me ha devuelto de forma nutritiva, y es posible, que la próxima vez no obtenga la misma generosidad. Actúo ahora si es lo que quiero. Me re-educo.
Pienso que si dirijo la mirada a mi interior deba confesar que hay algo que puedo compartir con la verdad que me han lanzado. Podría ser algo que nunca me diría a mí misma para no hacerme daño.
Desengáñate, esconderlo y olvidarlo en el subconsciente hace que sea más llevadero sólo hasta que, gracias a los demás, tomas consciencia de que “s-e n-o-t-a”.
Si no haces algo con esa piedra enterrada, cada vez caminarás más despacio. Se trata de un autoengaño y el cerebro no es tonto. Si hay algo dentro de ti que no va contigo, ¿para qué lo quieres?
Sentirlo y aplastarlo supone doble esfuerzo, entonces pregúntate: ¿qué voy a hacer con eso, ya que está ahí?
Con una pequeña intención de cambio bastaría. Lo primero es darse cuenta y lo segundo aceptarlo. Una vez completado el primer ciclo de consciencia y aceptación sería cuestión de buscar la intención positiva de esa actuación. Re-establécete.
Quizás hasta ahora, de manera inconsciente te haya protegido de algo. Lo importante es saber para qué te sirve a partir de ahora que eres consciente de ello. Re-prográmate.
Sin duda, recibir una crítica no nos deja inmunes. Qué hacer o no hacer es una elección. Ahora ya lo sabes. Recapacita.
sábado, 29 de mayo de 2010
…Échale La Culpa…
Claro, como hasta ahora. Pero en este momento somos más las personas que estamos en crisis y por tanto, más las personas que nos sentimos mal y más a menudo.
Y cuando nos encontramos frente a otra persona como nosotros, si nos va mal mucho mejor porque así no tenemos que enfrentarnos al hecho de que nos podría ir mejor si nos lo propusiéramos. Y añadir que si decimos que nos va bien corremos el riesgo de que el otro te conteste: “Pues qué suerte tienes, tal y como están las cosas…”
Encima tendrías que hacer un esfuerzo sobrehumano para decir “bien, gracias”, ¿¡no!?
Lo dicho, es una cadena…Si tú dices que estás mal, a buen seguro la otra persona contestará que lo suyo es peor. Pero bueno, a estas alturas de la crisis ya te habrás dado cuenta…
…Échale la culpa…
No es necesario que lo den diariamente en los informativos, te ha calado bien hondo y encima te sirve para acomodarte en esta posición, va intrínseco a tu despertar, no requieres hacer ningún esfuerzo. Deberías agradecerlo. Luego transmites todo lo que ello supone. Cada vez que abres la boca para hacer un comentario expones todo tu ser a la percepción de la persona que tienes enfrente. Además sólo lo harás con gente que quiera escuchar tus lamentaciones porque creerá que tú también escucharás la suya. Y el grupito va creciendo…
¿Qué podemos hacer a nivel individual? Eso no lo dicen en las noticias.
Pues, por supuesto, un poco más de lo que estamos haciendo. Seguro, piensa…o pide refuerzo si no tienes la costumbre.
Empieza a valorar lo que sí tienes. Acércate al o a la que sí va a valorar su nuevo día y escúchale y atrévete a decirle algo bueno que te haya pasado. Entonces seréis dos personas aportando pensamientos positivos a la sociedad y también tú te estarás nutriendo… aunque te pese. Recibirás buenas vibraciones. Esa es la actitud que nos conviene ahora.
Sigue deambulando por la calle y sigue pensando y expresando que todo va mal. Sigue enviando ese mensaje y recibirás más de lo mismo.
¿Te ha funcionado hasta ahora? No contestes tan rápido, de nuevo, piensa.
…Y mientras tanto: ¿Disfrutas de lo que es gratis, fácil y duradero? ¿Has ido a tomar el sol o a mojarte bajo la lluvia? ¿Has caminado por la arena? ¿Te has sentado en un banco a observar? ¿Y en una roca a ver el mar? ¿Has tomado agua de alguna fuente? ¿Has mirado las estrellas alguna noche? ¿Te has dado cuenta de que hay Luna Llena cuando la hay? ¿Te has fijado en la Media Luna? ¿Has prestado tus oídos al canto de los pajaritos hoy? ¿Has deleitado tus ojos con las impresionantes vistas desde el Castillo o desde la montaña?
Te aseguro que eso te llena de energía, si lo has hecho sabes de qué estoy hablando. ¡Es genial! Te hace pensar, valorar, aceptar que entre las cosas malas también las hay buenas y alguna de ellas te abrirá el canal con el que vais a sintonizar tú y el buen humor. Estés donde estés. ¡Muévete y abre tus sentidos!
…En fin…Saca tus propias conclusiones.
…Mientras tanto, seguimos en el mundo, como hasta ahora. Hay cartones y casas, miseria y lujos, egoísmo y solidaridad, pereza y energía, lujuria y amor, desempleo y trabajo… y personas… ¿Existe el bien y el mal?
Pues claro, si no, ¿cómo lo distinguirías?
...Tú eliges...
