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viernes, 23 de marzo de 2018

El Uno

Siempre he pensado que seguir adelante, cuando Uno lleva una mochila llena cuesta más. Nadie le puede empujar, animar, decir frases hechas aludiendo a sus capacidades o a su identidad. Bueno, pueden, pero a veces es contraproducente. La razón es que nadie sabe lo que es cierto para uno mismo excepto Uno Mismo.

Uno puede tener un montón de capacidades y no ser capaz de usarlas (suena redundante). Puede tener miedos y hábitos educacionales, valores no reconocidos o reconocidos y no vividos, incluso por no saber cuáles son esas habilidades.

Por tanto, nadie sabe mejor que Uno nada.

Como decía, seguir adelante cuando la mochila está llena, es posible, pero sólo un rato más. El agotamiento llega cada vez más rápido y, por tanto, cada vez avanza menos. Y lo más importante, ya no cabe nada más.

Entonces, no se trata de seguir adelante arrastrando los pies, sino de pararse a observar si todo lo que lleva sirve. No es seguir, es volver a empezar ahora con el aprendizaje adquirido. Es volver a empezar desde aquí, nunca se "vuelve a empezar" desde cero.

Puede que el objetivo quede más claro y más cercano de lo que el cansancio te deja ver.

Es imprescindible ir mirando dentro de la mochila y vaciarla de vez en cuando. Piensa que durante el trayecto se hace acopio de muchas cosas que en algún momento sirvieron pero que ya han perdido su utilidad. En algún momento cumplieron su función y ahora ocupan un espacio precioso que estaría lleno de ilusión.

¿Qué lleva Uno en la mochila? ¿Y tú?

sábado, 12 de marzo de 2016

Atardece, que no es poco



Saco una fotografía de lo que está aconteciendo en este momento y la miro. Hoy elijo el color naranja rojizo. Otras veces, el púrpura de un día de lluvia, el contorno de las montañas…Un árbol, un perro, una terraza, un amigo. Elijo algo, lo que quiero… La amplío, la recorto, la acerco…

A veces la realidad pasa desapercibida frente a mis ojos, la vida pasa difuminada. Hoy estoy ensimismado, atontado. ¡Tanta belleza desperdiciada! Ni siquiera me puedo imaginar qué está haciendo la Naturaleza por mí, y yo aquí, sin hacer nada.

Esta vez, dejo que se me acerque hasta que le oigo susurrar:

“Este atardecer me lleva a los que han acontecido en un montón de años. Puedo contar los que he vivido con los dedos de una mano, todos muy recientes. Antes me centraba en otros asuntos. Pero un día al despertar, llené de aire mis pulmones y empecé a levitar, a subir, a flotar. Y empecé a fluir con todo. Empecé a percibir, a querer, a reír, a sentir, ¡a respirar!

Me di cuenta de que respirar es vivir. Lo real era tan bonito como lo soñado. ¡Y grité! ¡Y salté!”

Le escucho profundamente y lo siento tan mío que parece que lo estuviera creando yo. Y en cierto modo, así es; dado que hasta ahora para mí, no brillaba en todo su esplendor. No ocupaba todo el paisaje…Casi podría decirte que no era para mí, que no amanecía para mí.

“Soy un Hermoso-Atardecer. Una alucinante y pulcra escena anaranjada y riego el valle inmediato salpicando al vecino. Una pompa dotada de una riqueza única y después me escondo con calma para dejar paso, al mismo ritmo, a mi compañera silenciosa con la promesa de que me guardará el tesoro hasta que vuelva a nacer.

Es mi propia esencia después de haber disfrutado de iluminar un día más en mi vida. Es entonces cuando aparece el cansancio y se me cierran los ojos sin quererlo evitar…y sobre mí se tiende una manta oscura y preciosa que me invita a descansar.

Lentamente, en un último esfuerzo por recrearme un poco más, proyecto un último vistazo al panorama; un último rayo de luz, una última sonrisa naranja… y me dejo caer, con suavidad tras las montañas. Por aquí está todo bien…Dulce sueño…”


Y tú, ¿has decidido brillar?

viernes, 3 de abril de 2015

Sal de tu Escondite

Puedo nombrarte millones de objetivos que  podrías plantearte para ser más feliz, pero voy a empezar con uno sólo: "Dar el Primer Paso". 

...Primero lo Primero (Estephen L. Covey)

Esto es así cuando te propones algo. ¿Qué te hace pensar que "es sólo un sueño"? Responde con calma y atento a tu respuesta, luego, permítete dudar de ella. Tu razonamiento alude a toooooooda tu experiencia. Por eso, con calma… AHORA: ¿Qué te hace pensar que es sólo un sueño?

Tu respuesta te indica tu realidad (el observador influye en lo observado), la tuya; y se mantiene ahí, junto a ti y a tu pensamiento y se dedica a truncar tus planes y los replanteamientos que te propongas.

Pero, si en esencia lo has pensado...De nuevo piensa: ¿por qué crees que has pensado algo así? ¿Crees que tu cabeza está creándote cosas imposibles para que seas infeliz? 

...O quizás te esté ofreciendo alternativas…Piensa, y atento a la respuesta.

Si tienes miedo “al cambio” plantéate la duda sobre si no tienes miedo a la pérdida de control que te ofrece el cambio y no al cambio en sí mismo. Y, por otro lado, todavía no lo has hecho efectivo; por tanto, ese miedo podría estar para ayudarte a planteártelo de otra forma…

...O quizás, a cambiar el fondo.

Ten en cuenta que cualquier cambio que realices afectará a tu entorno, familia, amigos, casa, trabajo, de una manera u otra.  A tu comportamiento en ese entorno. Y al conocimiento de ti mismo (puede que ahí radiquen tus miedos). 

Sabiendo esto, y siguiendo en tu línea de descubrimientos, añade que éste podría ser el “coste de oportunidad”; cuando eliges algo dejas de elegir otra cosa a cambio del nuevo Aprendizaje. Porque en mi opinión, cualquier cambio genera nuevas posibilidades de crecimiento personal.

Sea como fuere es tu elección. Y por eso surgen distintos estados de ánimo, tristeza por la pérdida o alejamiento de lo que no has elegido y también alegría por el logro o por el simple hecho de haber tomado una decisión. “Porque yo lo valgo”.

Pienso que, en relación al cambio, es imprescindible aceptar las nuevas sensaciones, emociones y pensamientos como parte del proceso. Y saber de antemano que “todo” forma parte de todo te ayudará.

“Pars pro Toto (una parte del objeto o concepto representa la totalidad del mismo)” […]

Atrévete a dar el primer paso junto a todas tus emociones, creencias, expectativas, críticas, etc. Sólo entonces descubrirás, en ocasiones, que “no era para tanto”; y en otras, que “no es exactamente lo que quería”...

Insisto: es el primer paso el que te abre los caminos (y lo digo en plural), el que te hace avanzar, elegir, avanzar y elegir otra vez…y avanzar.

Conciencia, Responsabilidad, Acción... Decisiones...Elecciones....Consciencia, Responsabilidad, Acción…Y vuelta a empezar.

Atrévete a compartir con el mundo lo mejor que sabes hacer. O mejor dicho,  atrévete a SER TÚ MISMO y querrás compartir de corazón lo mejor que sabes hacer.

Atrévete a ponerte en Valor. Cuando ofreces lo mejor de ti mismo y lo sabes, aparecen nuevas oportunidades para crecer, mejorar como persona y nuevos retos para asumir incluso antes de llegar a tu meta. ¡¡O nuevas metas!!

Piensa:

¿Qué Beneficios (con B mayúscula) obtendría la sociedad si todos y cada uno de nosotros aportáramos lo mejor de nosotros mismos?

De nuevo responde, con calma. Y atento a la respuesta. ¿Qué ofreces tú? ¿Cómo contribuyes?

El primer paso es el que te hace avanzar, y soñar es imprescindible para dar el primer paso. Muéstrale la luz, la felicidad es el camino, no el destino.

"Los sueños no siempre se realizan, no porque sean demasiado grandes o imposibles sino porque dejamos de creer". Martin Luther King

viernes, 30 de diciembre de 2011

Aníma-Te

Hay una palabra en mallorquín que me fascina: “Ànima” (Alma). La identifico automáticamente con el Estado de Ánimo, es decir, el “Estado del Alma”. Parece un Juego de Palabras.

¿Cómo está mi Alma? ¿Unos Mimos?
Esto define mis próximos segundos y minutos y mi día, define mi Todo[...]

Z: ¿"De dónde sacas la motivación"?
Y: "Bailo".
Z: ¿"De dónde sacas las fuerzas"?
Y: "Bailo".
Z: ¿”Y cuando no tienes ganas de bailar”?
Y: “Bailo”.

Seguro que hay algo que te hace permanecer totalmente absorto y absorta, concentrado/a, que activa tu creatividad. Que te deja la sensación de estar en el limbo y cuando bajas, te reconoces en un estado de ánimo diferente. Bailar, cantar, dibujar, hacer manualidades, decorar, escribir...Algo que haces muy bien o que hacías muy bien de pequeño y pequeña. Una característica innata.

Cuando te sientes abatido/a y no tienes ganas de hacer nada, insistes en ese pensamiento y le das a tu cerebro más razones para que siga en ese estado. Las buscas en tu memoria y doy fe de que las encuentras. Incluso las situaciones que se crean a tu alrededor parecen estar en contra de tu criterio, de Tu Mundo.Tu cuerpo te pide más de lo mismo.

La Buena Intención de tu mente: encontrar razones para que tu corazón esté en “lo cierto”. Busca la Congruencia, el Equilibrio para no entrar en conflicto. Se traduce en la decisión de permanecer en tu zona de confort dado que esas son las sensaciones que conoces y controlas. Evitas lo desconocido y eso mismo, ya es en sí, un pensamiento negativo.

En el corto plazo puede ser hasta productivo. El riesgo viene dado por el tiempo que transcurres en esa situación. El tiempo corre y tu cuerpo te pide más y más de lo que ya conoce.

Tus movimientos están en sintonía con tu estado de ánimo y el tono de tu voz y tu mirada y tu piel…y las personas de tu entorno…

…Sí, lo que transmites, vuelve una y otra vez, imparable, indestructible…como tu actitud.

La Buena Noticia: también existe la situación a la inversa. Quiero decir que cuando estás feliz sucede lo mismo. Te dejas fluir con el Universo y permites la entrada solamente a las cosas buenas y, ¡que nadie se atreva a cortarte el rollo!

Pues utilízalo. También tienes memorizados los momentos felices. Revívelos, recuerda imágenes, palabras, mira una película, lee un artículo o un libro, escucha canciones, huele aromas que te hayan hecho sentir bien alguna vez...Baila. 

Entonces captura las sensaciones. Alimenta tu Co-Razón con esas emociones. Transpórtate a ese estado para recuperar las energías y cambiarás tu pensamiento.

Te pedirá más de lo mismo. Caminas a través del tiempo y tu cuerpo de pide más y más de lo mismo.Te invito a que provoques lo desconocido.

Créate el hábito, entra en esa zona menos explorada. Cambia y obtendrás tu recompensa: tu propio pensamiento te llevará a sentir, hacer y provocar cosas buenas para ti y también para los demás, y…

…Lo que transmites vuelve una y otra vez, imparable, indestructible…como tu actitud.

¿Bailas?

lunes, 24 de octubre de 2011

"Mea Culpa"


Si piensas que la culpa siempre es de los demás, nunca podrás mejorar en tus relaciones. Tú sólo puedes cambiar lo que está en tu mano, lo que depende de ti. Si asumes tu parte de responsabilidad en las situaciones habituales, ésa es la parte que podrás perfeccionar.


Elige: "esto sí, esto no". Por ejemplo, de tu comunicación puedes cambiar los gestos, la mirada, el tono de voz, el volumen, incluso la intención. Ay! La Intención, ésta sí que es Buena. Revísala.


Ejercicio (Seguramente te resultará más fácil analizar la actitud de la otra persona pero si te concentras, con humildad, lo conseguirás):


1. Recuerda un conflicto en el que te hayas visto inmerso/a recientemente

2. Define el resultado. La Consecuencia.

3. Recuerda tus gestos, tu postura, tus palabras...Como si estuvieras allí

3. ¿Cuál era tu intención? Sé Honesto/a. ¿Crees que se pudo percibir?

4. Analiza de nuevo el resultado obtenido

5. ¿Qué resultado esperabas?

6. ¿Cuáles son las diferencias que hubieras podido obtener?

7. ¿Qué parte de tu comunicación cambiarás la próxima vez?


Tampoco es cuestión de torturarte pensando que siempre es culpa tuya. No, nada más lejos, eso se acercaría a la sumisión. Me refiero a la parte que te corresponde, sobre la que sí puedes actuar. No puedes cambiar a los demás pero sí a ti mismo/a a través de tu comportamiento y tu lenguaje tanto verbal como no verbal. Amén de ampliar tu perspectiva dado que no estamos acostumbrados a reflexionar y realizar críticas constructivas sobre nuestro propio comportamiento.


Una vez detectado el error, si vas a pedir disculpas, no esperes nada a cambio, simplemente discúlpate y olvídalo. Es gratificante que el/a otro/a las acepte, sin embargo, sobre esa parte no puedes incidir. Y por otro lado, es mucho más importante que te hayas perdonado a ti mismo/a reconociendo que errar es de humanos y te ayuda a mejorar como persona.


Introduce pequeñas variaciones en tu comunicación: "Si sigues haciendo lo mismo, conseguirás el mismo resultado"

lunes, 5 de septiembre de 2011

Conóce-T

Según las reacciones de los demás por mis acciones puedo mejorar-me cada día, alinear-me con mis Valores. Gracias a este Aprendizaje Consigo y Regalo o Comparto o Vivo cada momento en Congruencia con mi Entorno, con las Personas, con mi Existencia.
Cuando hablas con otras personas o contigo mismo o misma:
1. ¿Eres Honesta/o?
2. ¿Qué NO dices?
Cuando alguien te dice algo que no te ha gustado oír:
1. ¿Lo Agradeces? ¿…Humildemente?
2. ¿Qué Sentimiento te ha causado?
Cuando le dices algo a alguien y sabes que no le va a gustar:
1. ¿Tu Intención es Positiva para Él o Ella? Insisto: para Él o para Ella
2. ¿Tu Aportación es gratuita? Quiero decir, ¿no esperas ningún beneficio ni reconocimiento?
Cuando termina una relación ya sea laboral o personal, de amistad o de pareja, piensas:
1. “¿Me habré equivocado yo?”
2. “¿Qué podría haber hecho mejor?”
3. “¿Hay algo que pueda hacer para que continúe?”
Cuando entras en una discusión:
1. ¿Te propones, de antemano, llegar a un Acuerdo?
2. ¿Piensas qué la Suma de las dos partes puede dar lugar a una tercera aún mejorada?
Tú tienes una porción de cada “Cosa” que ves en los demás, si no tuvieras Consciencia de ella:
1. ¿Te Afectaría?
2. ¿La Re-conocerías?
3. ¿La Aceptarías?
Cuando te disguste la Actitud de los demás hacia ti, recapacita sobre cuál ha sido la tuya y entonces:
1. Perdónate. Acepta tu Responsabilidad, te llevará más lejos que el victimismo.
2. Felicítate por haberte dado cuenta y haber sido capaz de ser honesto/a
3. Agradécete el reflejo de tus propias emisiones.
Si para ti los culpables son los demás y, en cambio, quieres mejorar tus relaciones:
Investíga-T. Lo que depende de ti es lo que puedes Cambiar.

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Te Has Enamorado Alguna Vez?



Si la emoción es lo que nos impulsa, ¿en qué medida es beneficioso lo que llamamos Control de las Emociones?
Yo lo llamaría direccionar...No es tan fácil, ni tampoco tan difícil. El problema es que no hemos aprendido a detectar la emoción. No sabemos reconocer la infinita variedad de formas y colores que padece en nosotros.
¿Reconoces el Amor?
¿Qué diferencia hay con la Ternura?
¿Y el Odio?
Cuando te enamoras sientes “mariposas en el estómago” o “alas en los pies”, o “flotas”…Quiero decir que parece fácilmente identificable.
Significa que te sientes bien, contento y contenta, feliz, con energía, fuerza, voluntad, ánimos para hacer muchas cosas. Hiperactividad, Vitalidad… Lo integras en tu vida. No hay sueño ni cansancio, ni llega la hora de comer…Estas más guapo y más guapa, tienes un brillo especial. Y compartes esa mezcla alucinante con el mundo entero. Vayas donde vayas lo transmitirás sin tapujos, sin disimulo. Está socialmente aceptado.

  • ¿Hay algún otro momento en que hayas experimentado esa sensación maravillosa?
  • ¿La has compartido?
  • ¿Algún sentimiento te lo ha impedido?
No son preguntas retóricas. En ti está la opción de convertirlo en un hábito. Aprovecha ese momento para cargarte las pilas y acuérdate de él cuando estés bajo o baja de moral. Cuanto más tiempo lo utilices, con más rapidez acudirá a ti cuando lo necesites.

  • Regalando una sonrisa tienes más posibilidades de recibir otra. Sonríe.
  • Amando tienes más posibilidades de que te amen. Ama.
  • Hablando corres el “riesgo” de que alguien te escuche. Habla.
Repito la pregunta anterior: "¿Algún sentimiento te lo impide?"
Me fascina sentir. Desear. Soñar. Me motiva desearte que lo intentes.
Contribuirás a que las Personas nos tratemos como tales y disfrutemos con ello. Que dejemos a un lado la competitividad y avivemos la llama de la Cooperación. Es decir, Someterás el lujo Individual al Colectivo.
Estimularás la Sonrisa fácil y el “Te Deseo un Buen Día” con plena implicación gestual y espiritual
¿Cómo sabes quién se alegra si tú no hablas de tu alegría?
Sonríe J

domingo, 7 de noviembre de 2010

Piensa Bien y AcePtarás

Cuando una persona se dirige a ti para pronunciar unas palabras y dedicarte unos gestos y provocarte unas sensaciones y despertarte unos sentimientos, acude a sus propias habilidades conscientes o inconscientes.

Algunas veces, las palabras llenan un vacío de emociones y se pierden en la oscuridad de la duda que provocan en el cuerpo ajeno. En ese momento se lleva a cabo una inspección exhaustiva de todos los aspectos que puedan conducir a una conclusión para acabar con esta incertidumbre. Se realizan entonces unas interpretaciones que pueden confundir y marcar una ruta equivocada.

De todas las “evidencias” que pasan por tu cerebrito ¿cuál eliges? Quiero decir, cuando una situación te hace sentir mal, ¿interpretas que la causante es otra Persona? ¿Desentrañas que si hubiera actuado de otra forma esto no hubiera sucedido incidiendo, de esta manera sobre el reproche? ¿Dictaminas que tiene mala intención y por eso ha actuado así?

¿A qué dedicas tu tiempo en una situación conflictiva? ¿Seguro que entre lasposibilidades que has elegido hay alguna positiva? Piensa. ¿Has conseguido restarle importancia al asunto o, por el contrario lo has magnificado?

Bien, pues ya que has emitido un juicio adhiere a tu pensamiento el valor que le das al contexto. Puntualiza. Determina que sea cual sea el objetivo de la otra Persona puede elevar al quíntuple las realidades antes mencionadas. Quizás escuchándolas recuperes tu honestidad y aceptes que tus razones son tuyas. ¿O piensas que “por lógica” sólopuede ser de una manera?

No pierdas la Inocencia, no lo sabes todo. Analiza cuál es la parte que has aportado tú y Pregunta.

Imagina que sí tienes razón. ¿Qué haces ahora con ella? Después de tantísimas elucubraciones estarás agotado o agotada y habrás pasado por múltiples sensaciones sin conseguir quitarte el problema de la cabeza. Aunque el Otro o la Otra no esté presente, tú sigues torturándote. Es más, si en un principio estabas enfadado o enfadada…Después de tu auto –convencimiento, ¿ha cambiado algo? ¿Estás mejor?

Ahora supón que inicialmente no entiendes el comportamiento...Admite que te creará mil y una dudas y otras tantas preguntas “esclarecedoras” que cuando llegue el momento no te saldrán de la misma manera o ni siquiera te acordarás de tres de ellas. Quiero añadir que además te respondes según tu criterio… ¿Qué? ¿Mejor aún?

Tal vez llegues a la conclusión que solamente esa Persona tiene una respuesta adecuada a SU forma de actuar. ¡Enhorabuena! Su intención a tus efectos, tiene la importancia que tú le des. Puestos a investigar y discernir, hazte esas preguntas a ti y contéstate con honradez. Acepta la sorpresa, la inexperiencia, la ingenuidad como algo que te hará crecer. Permítete dudar de tus deducciones. Date permiso para pensar y sentir que hay muchas posibilidades que no habrás pronosticado…

Y Respira. Que si lo has adivinado, ya tienes una posible razón sobre la cual no puedes hacer nada. Concéntrate en la parte sobre la que sí puedes ejercer tu poder.

En mi opinión, El problema real discurre de tal manera por tu cuerpo que no quieres asumir que estás dejándote llevar por tu estado de ánimo hacia ninguna parte. Eso sí, es más cómodo si la culpa es del Otro o de la Otra. Acepta tu responsabilidad.

Determina en qué estado te encuentras y prueba con: “De esta situación, ¿Qué quiero cambiar específicamente?”. “¿Qué es lo que me preocupa, realmente?

De nuevo, tú eliges.

jueves, 7 de octubre de 2010

Es un Secreto

¿Sabes a qué me refiero? A esa “cosa” que llevas dentro y que no te atreves a contar a nadie o ni se te ha pasado por la cabeza puede que no la supieras describir. Esto sobre lo que parece tienes alguna noticia de vez en cuando o algún aviso, y en cambio no estás al tanto sobre cómo afecta a tu día a día. Algo que si te llenaras de coraje y le pusieras un nombre o lo escribieras en un diario íntimo desearías que nadie lo encontrara jamás ni tampoco quisieras volver a leer. Es decir, algo que no quieres saber.
Hasta ahí se te da bien. Has aprendido a convivir con ello y ni siquiera tienes que pensarlo porque yace en tu subconsciente, oculto, íntimo, disimulado…Todo lo que quieras, pero está.
Esto que tienes guardado como oro en paño te permite actuar frente a los demás de una manera concreta que seguramente te aporta algún beneficio y curiosamente tampoco sabes cuál es. O sea, no avanzas.
Bajo mi punto de vista, el secreto te lo guardas a ti porque desde el exterior se ve de otra manera, una cualquiera que ni te imaginas y además eso no es lo más relevante.
El problema surge cuando estás a solas con tu Interior… Y también la solución. Lo ves y lo sientes en tu forma de hablar, de moverte…de Ser…en lo que crees que son defectos de los demás…Si lo has sentido, aprovecha cuando no están para indagar, ¡siente curiosidad!
¿Qué te pasaría si te dieras cuenta? ¿Qué quedaría al descubierto exactamente? ¿Cuál sería para ti el problema real?
Ha crecido contigo y sólo cuando ha dejado de serte útil te has convencido de que es bueno, ha ascendido a tu Consciencia y has encontrado a la Persona o Momento adecuados o las dos cosas para hacerlo. Te lo has reconocido y ahora date cuenta de cuánto te ha limitado, ¿cuánto tiempo ha estado ahí abajo y qué ha ocasionado?
¿Qué quieres hacer ahora que ya lo conoces?
No importa si se juzga, se entiende, se acepta, se comparte o no se le da la más mínima importancia. Si no querías saberlo, ¿para qué crees que has tenido la necesidad de descubrirlo? Tal vez eras tú quien tenía que tomar consciencia porque había “algo” que no encajaba. “Algo” que te impedía lograr…en fin…
…Sea como fuere, préstale mucha atención. Tal y como te afecte el desenlace será de un incalculable valor para ti. Te ha moldeado a su manera y ahora puedes utilizarlo tú para crecer libre.
Entonces, ¿Quieres conocer tu secreto?

lunes, 30 de agosto de 2010

Cree y Crea

Un aroma, una canción o un clima determinado pueden trasladarte a otro momento de tu vida, y ¿sabes qué? También tu postura corporal determina tu estado de ánimo. Seguro que eso ya lo sabías…Mi pregunta es: ¿lo utilizas?

Es increíble la habilidad que tenemos de sumergirnos en un estado de tristeza o malestar. Una increíble facilidad para darle vueltas y vueltas a lo mismo para llegar ¿a dónde? Pues, lógicamente al mismo sitio. 

Prueba con: “¿qué más puedo permitirme pensar?” 

Cada uno de los sentimientos que afloran a lo largo de cada uno de los minutos de nuestras vidas nos marca un camino y una conducta que nos acerca a lo que yo llamo Destino, por eso es tan previsible, bajo mi punto de vista lo escribimos día a día.

También existe la opción de dejarse llevar por los pensamientos positivos. Es más, se pueden crear. 

"Si lo que pienso me hace sentir mal...Qué me haría sentir bien"?
Vuelvo a repetir: “¿En qué más puedo pensar?”. 

No se trata de evitar los pensamientos negativos, más bien de Equilibrio. Saber que son complementarios a mí me da muy buen resultado.

Puedes transformar el sentido del tópico “la pescadilla que se muerde la cola” y llevarlo al aspecto positivo, ¿lo habías pensado así? Y si es así, de nuevo me remito a mi pregunta: ¿lo utilizas?

Dime, ¿Cuál es el Destino que has escrito hoy para ti?

martes, 13 de julio de 2010

Una Ración de Escepticismo


Es un defecto de todo ser vivo querer lo que no se tiene, pero fíjate que, casi siempre se quiere lo que se cree que se puede tener. Sencillamente, si algo es imposible para ti, ni se te ocurre. Algunas cosas ni a Einstein se le pasaron por la cabeza, por lo tanto, no tuvo ciertas inquietudes que tenemos en este siglo.

Cada vez es más difícil alcanzar lo que uno quiere. Cada vez hay más variedad de cosas que te gustaría alcanzar. Cada vez, más caminos y más bifurcaciones en los caminos para llegar al mismo sitio. Cada vez hay más gente donde tú has conseguido llegar con mucho esfuerzo.

Es muy fácil calificar de "patología" a cualquier cosa que no es habitual. Además, que ya tenga un nombre científico no significa que tenga que quedarse así. Una cosa es tragar sin digerir y la otra, muy distinta, aceptar y trabajar. Y la parte, para mí, incongruente es: ¿Por qué se llama patología si es algo habitual en las personas de 40 ó 50 años? ¿los que la tienen antes no están todavía catalogados?

Cuando somos niños, no nos lo permiten: "esto no se hace", "esto no se dice"...Y cuando somos mayores, nos lo prohibimos nosotros mismos. Podría ser por mera educación, por costumbre. No tendríamos tantos conflictos internos si nos dejáramos llevar por nuestros deseos, pero hay un protocolo social, al que le debemos respeto y está muy bien para la convivencia. Si lo extrapolamos al bienestar de uno mismo, a nivel individual...¿A dónde nos lleva? ¿Qué podemos hacer que esté en equilibrio con el resto de los humanos?

¿Convencionalismos? ¡Si somos los primeros en someternos a las reglas sociales! Ni siquiera las cuestionamos.

Si está tan claro y tan científicamente comprobado que la vida pasa por diferentes etapas (nacimiento, lactancia, infancia, adolescencia...), ¿por qué cuando tenemos la segunda adolescencia no podemos disfrutarlo? Por qué disculpamos tanto a los niños o a los adolescentes y en cambio, criticamos a los maduros independientes, capaces y que tienen ideas distintas. ¿Cuál es la razón que nos lleva a catalogarlos como excéntricos?

¿Has oído o dicho alguna vez: "¡Ay! si tuviera 20 años menos con lo que sé ahora"? Más incongruente, todavía. Si tuvieras 20 años menos, volverías a pasar por todo lo que ya has pasado y llegarías a este punto exactamente igual que como estás ahora; por lo tanto, ya que estás ahí, que es para lo que realmente te has preparado los últimos 20 años...Aprovecha todo lo que has aprendido, que si no hubieras recorrido este camino no serías consciente de lo que "pudiste hacer". Hazlo ahora, ¿por qué no?

Por eso, porque ya ha pasado mucha gente por todas esas etapas, se ha hecho necesaria una denominación, pongamos "patología", algún tipo de depresión que, dependiendo de a qué parte de nuestra manera de actuar afecte, empezará con "dis..." y terminará con "...ia". No sabemos más...O le llamaremos crisis.

En mi opinión una crisis surge por la necesidad de cambio. Hasta ahora "todo" funciona más o menos bien y llega un momento en que lo mismo, lo de siempre, no da el mismo resultado.

Es posible que tu intelecto no te deje tranquilo porque no cree que te haya llegado el momento de parar...O para avisarte de que hay muchísimas metas que te podrías proponer y conseguirías con éxito. Nuevas metas, nuevas opciones...Ya sabes, nuevo...cambio...

¿Quieres arriesgar?

jueves, 1 de julio de 2010

Re…

No se trata de luchar, justificar o contra-argumentar, si no más bien de aceptar. Pocas veces tenemos la ocasión de cruzarnos con Personas que “dicen las cosas a la cara”. Para este caso, no es tan importante la forma en que lo hagan como el sentimiento que pueda acusar quien lo recibe.

Cuando acojo una crítica, me quedo con lo que me sirve. No deja de ser una opinión.

Algunas veces la forma de expresar lo que no nos gusta de otra persona es decirle cómo ES. Frente a un “Eres…”es muy fácil ponerse a la defensiva. Lo difícil, lo que cuesta, es cambiar la etiqueta por una conducta. No podemos pretender que el otro lo haga por nosotros. La palabra juega un papel muy importante y no todo el mundo la sabe usar.


Por lo tanto, lo trascendental para mí en este momento es usar el sentimiento que me ha causado esa etiqueta. No importa la intención de quien la haya usado; si se ha removido algo en mí, y lo quiero mejorar, me pongo a trabajar.

Darle una explicación a mi interlocutor sería como darme una razón a mí misma para volver a enterrar ese sentimiento. Discutir si tiene derecho o no a decírmelo, una pérdida de tiempo…Y no hablemos del “y tú más”…
Ya que está en la superficie, voy a reconsiderarlo. Es para estarle agradecida. Me re-creo.

Aprovecho para hacer reciclaje, para descubrir posibles comportamientos adquiridos que en este momento se me ha devuelto de forma nutritiva, y es posible, que la próxima vez no obtenga la misma generosidad. Actúo ahora si es lo que quiero. Me re-educo.

Pienso que si dirijo la mirada a mi interior deba confesar que hay algo que puedo compartir con la verdad que me han lanzado. Podría ser algo que nunca me diría a mí misma para no hacerme daño.

Desengáñate, esconderlo y olvidarlo en el subconsciente hace que sea más llevadero sólo hasta que, gracias a los demás, tomas consciencia de que “s-e n-o-t-a”.

Si no haces algo con esa piedra enterrada, cada vez caminarás más despacio. Se trata de un autoengaño y el cerebro no es tonto. Si hay algo dentro de ti que no va contigo, ¿para qué lo quieres?

Sentirlo y aplastarlo supone doble esfuerzo, entonces pregúntate: ¿qué voy a hacer con eso, ya que está ahí?
Con una pequeña intención de cambio bastaría. Lo primero es darse cuenta y lo segundo aceptarlo. Una vez completado el primer ciclo de consciencia y aceptación sería cuestión de buscar la intención positiva de esa actuación. Re-establécete.

Quizás hasta ahora, de manera inconsciente te haya protegido de algo. Lo importante es saber para qué te sirve a partir de ahora que eres consciente de ello. Re-prográmate.

Sin duda, recibir una crítica no nos deja inmunes. Qué hacer o no hacer es una elección. Ahora ya lo sabes. Recapacita.

sábado, 29 de mayo de 2010

…Échale La Culpa…

Estamos en el mundo, como hasta ahora. Hay casas y cartones, lujos y miseria, solidaridad y egoísmo, energía y pereza, amor y lujuria, trabajo y desempleo… y personas… ¿Existe el bien y el mal?

Claro, como hasta ahora. Pero en este momento somos más las personas que estamos en crisis y por tanto, más las personas que nos sentimos mal y más a menudo.
Y cuando nos encontramos frente a otra persona como nosotros, si nos va mal mucho mejor porque así no tenemos que enfrentarnos al hecho de que nos podría ir mejor si nos lo propusiéramos. Y añadir que si decimos que nos va bien corremos el riesgo de que el otro te conteste: “Pues qué suerte tienes, tal y como están las cosas…”

Encima tendrías que hacer un esfuerzo sobrehumano para decir “bien, gracias”, ¿¡no!?
Lo dicho, es una cadena…Si tú dices que estás mal, a buen seguro la otra persona contestará que lo suyo es peor. Pero bueno, a estas alturas de la crisis ya te habrás dado cuenta…

…Échale la culpa…

No es necesario que lo den diariamente en los informativos, te ha calado bien hondo y encima te sirve para acomodarte en esta posición, va intrínseco a tu despertar, no requieres hacer ningún esfuerzo. Deberías agradecerlo. Luego transmites todo lo que ello supone. Cada vez que abres la boca para hacer un comentario expones todo tu ser a la percepción de la persona que tienes enfrente. Además sólo lo harás con gente que quiera escuchar tus lamentaciones porque creerá que tú también escucharás la suya. Y el grupito va creciendo…

¿Qué podemos hacer a nivel individual? Eso no lo dicen en las noticias.
Pues, por supuesto, un poco más de lo que estamos haciendo. Seguro, piensa…o pide refuerzo si no tienes la costumbre.

Empieza a valorar lo que sí tienes. Acércate al o a la que sí va a valorar su nuevo día y escúchale y atrévete a decirle algo bueno que te haya pasado. Entonces seréis dos personas aportando pensamientos positivos a la sociedad y también tú te estarás nutriendo… aunque te pese. Recibirás buenas vibraciones. Esa es la actitud que nos conviene ahora.

Sigue deambulando por la calle y sigue pensando y expresando que todo va mal. Sigue enviando ese mensaje y recibirás más de lo mismo.
¿Te ha funcionado hasta ahora? No contestes tan rápido, de nuevo, piensa.

…Y mientras tanto: ¿Disfrutas de lo que es gratis, fácil y duradero? ¿Has ido a tomar el sol o a mojarte bajo la lluvia? ¿Has caminado por la arena? ¿Te has sentado en un banco a observar? ¿Y en una roca a ver el mar? ¿Has tomado agua de alguna fuente? ¿Has mirado las estrellas alguna noche? ¿Te has dado cuenta de que hay Luna Llena cuando la hay? ¿Te has fijado en la Media Luna? ¿Has prestado tus oídos al canto de los pajaritos hoy? ¿Has deleitado tus ojos con las impresionantes vistas desde el Castillo o desde la montaña?

Te aseguro que eso te llena de energía, si lo has hecho sabes de qué estoy hablando. ¡Es genial! Te hace pensar, valorar, aceptar que entre las cosas malas también las hay buenas y alguna de ellas te abrirá el canal con el que vais a sintonizar tú y el buen humor. Estés donde estés. ¡Muévete y abre tus sentidos!

…En fin…Saca tus propias conclusiones.

…Mientras tanto, seguimos en el mundo, como hasta ahora. Hay cartones y casas, miseria y lujos, egoísmo y solidaridad, pereza y energía, lujuria y amor, desempleo y trabajo… y personas… ¿Existe el bien y el mal?
Pues claro, si no, ¿cómo lo distinguirías?


...Tú eliges...