
Es un defecto de todo ser vivo querer lo que no se tiene, pero fíjate que, casi siempre se quiere lo que se cree que se puede tener. Sencillamente, si algo es imposible para ti, ni se te ocurre. Algunas cosas ni a Einstein se le pasaron por la cabeza, por lo tanto, no tuvo ciertas inquietudes que tenemos en este siglo.
Cada vez es más difícil alcanzar lo que uno quiere. Cada vez hay más variedad de cosas que te gustaría alcanzar. Cada vez, más caminos y más bifurcaciones en los caminos para llegar al mismo sitio. Cada vez hay más gente donde tú has conseguido llegar con mucho esfuerzo.
Es muy fácil calificar de "patología" a cualquier cosa que no es habitual. Además, que ya tenga un nombre científico no significa que tenga que quedarse así. Una cosa es tragar sin digerir y la otra, muy distinta, aceptar y trabajar. Y la parte, para mí, incongruente es: ¿Por qué se llama patología si es algo habitual en las personas de 40 ó 50 años? ¿los que la tienen antes no están todavía catalogados?
Cuando somos niños, no nos lo permiten: "esto no se hace", "esto no se dice"...Y cuando somos mayores, nos lo prohibimos nosotros mismos. Podría ser por mera educación, por costumbre. No tendríamos tantos conflictos internos si nos dejáramos llevar por nuestros deseos, pero hay un protocolo social, al que le debemos respeto y está muy bien para la convivencia. Si lo extrapolamos al bienestar de uno mismo, a nivel individual...¿A dónde nos lleva? ¿Qué podemos hacer que esté en equilibrio con el resto de los humanos?
¿Convencionalismos? ¡Si somos los primeros en someternos a las reglas sociales! Ni siquiera las cuestionamos.
Si está tan claro y tan científicamente comprobado que la vida pasa por diferentes etapas (nacimiento, lactancia, infancia, adolescencia...), ¿por qué cuando tenemos la segunda adolescencia no podemos disfrutarlo? Por qué disculpamos tanto a los niños o a los adolescentes y en cambio, criticamos a los maduros independientes, capaces y que tienen ideas distintas. ¿Cuál es la razón que nos lleva a catalogarlos como excéntricos?
¿Has oído o dicho alguna vez: "¡Ay! si tuviera 20 años menos con lo que sé ahora"? Más incongruente, todavía. Si tuvieras 20 años menos, volverías a pasar por todo lo que ya has pasado y llegarías a este punto exactamente igual que como estás ahora; por lo tanto, ya que estás ahí, que es para lo que realmente te has preparado los últimos 20 años...Aprovecha todo lo que has aprendido, que si no hubieras recorrido este camino no serías consciente de lo que "pudiste hacer". Hazlo ahora, ¿por qué no?
Por eso, porque ya ha pasado mucha gente por todas esas etapas, se ha hecho necesaria una denominación, pongamos "patología", algún tipo de depresión que, dependiendo de a qué parte de nuestra manera de actuar afecte, empezará con "dis..." y terminará con "...ia". No sabemos más...O le llamaremos crisis.
En mi opinión una crisis surge por la necesidad de cambio. Hasta ahora "todo" funciona más o menos bien y llega un momento en que lo mismo, lo de siempre, no da el mismo resultado.
Es posible que tu intelecto no te deje tranquilo porque no cree que te haya llegado el momento de parar...O para avisarte de que hay muchísimas metas que te podrías proponer y conseguirías con éxito. Nuevas metas, nuevas opciones...Ya sabes, nuevo...cambio...
¿Quieres arriesgar?