domingo, 7 de noviembre de 2010

Piensa Bien y AcePtarás

Cuando una persona se dirige a ti para pronunciar unas palabras y dedicarte unos gestos y provocarte unas sensaciones y despertarte unos sentimientos, acude a sus propias habilidades conscientes o inconscientes.

Algunas veces, las palabras llenan un vacío de emociones y se pierden en la oscuridad de la duda que provocan en el cuerpo ajeno. En ese momento se lleva a cabo una inspección exhaustiva de todos los aspectos que puedan conducir a una conclusión para acabar con esta incertidumbre. Se realizan entonces unas interpretaciones que pueden confundir y marcar una ruta equivocada.

De todas las “evidencias” que pasan por tu cerebrito ¿cuál eliges? Quiero decir, cuando una situación te hace sentir mal, ¿interpretas que la causante es otra Persona? ¿Desentrañas que si hubiera actuado de otra forma esto no hubiera sucedido incidiendo, de esta manera sobre el reproche? ¿Dictaminas que tiene mala intención y por eso ha actuado así?

¿A qué dedicas tu tiempo en una situación conflictiva? ¿Seguro que entre lasposibilidades que has elegido hay alguna positiva? Piensa. ¿Has conseguido restarle importancia al asunto o, por el contrario lo has magnificado?

Bien, pues ya que has emitido un juicio adhiere a tu pensamiento el valor que le das al contexto. Puntualiza. Determina que sea cual sea el objetivo de la otra Persona puede elevar al quíntuple las realidades antes mencionadas. Quizás escuchándolas recuperes tu honestidad y aceptes que tus razones son tuyas. ¿O piensas que “por lógica” sólopuede ser de una manera?

No pierdas la Inocencia, no lo sabes todo. Analiza cuál es la parte que has aportado tú y Pregunta.

Imagina que sí tienes razón. ¿Qué haces ahora con ella? Después de tantísimas elucubraciones estarás agotado o agotada y habrás pasado por múltiples sensaciones sin conseguir quitarte el problema de la cabeza. Aunque el Otro o la Otra no esté presente, tú sigues torturándote. Es más, si en un principio estabas enfadado o enfadada…Después de tu auto –convencimiento, ¿ha cambiado algo? ¿Estás mejor?

Ahora supón que inicialmente no entiendes el comportamiento...Admite que te creará mil y una dudas y otras tantas preguntas “esclarecedoras” que cuando llegue el momento no te saldrán de la misma manera o ni siquiera te acordarás de tres de ellas. Quiero añadir que además te respondes según tu criterio… ¿Qué? ¿Mejor aún?

Tal vez llegues a la conclusión que solamente esa Persona tiene una respuesta adecuada a SU forma de actuar. ¡Enhorabuena! Su intención a tus efectos, tiene la importancia que tú le des. Puestos a investigar y discernir, hazte esas preguntas a ti y contéstate con honradez. Acepta la sorpresa, la inexperiencia, la ingenuidad como algo que te hará crecer. Permítete dudar de tus deducciones. Date permiso para pensar y sentir que hay muchas posibilidades que no habrás pronosticado

Y Respira. Que si lo has adivinado, ya tienes una posible razón sobre la cual no puedes hacer nada. Concéntrate en la parte sobre la que sí puedes ejercer tu poder.

En mi opinión, El problema real discurre de tal manera por tu cuerpo que no quieres asumir que estás dejándote llevar por tu estado de ánimo hacia ninguna parte. Eso sí, es más cómodo si la culpa es del Otro o de la Otra. Acepta tu responsabilidad.

Determina en qué estado te encuentras y prueba con: “De esta situación, ¿Qué quiero cambiar específicamente?”. “¿Qué es lo que me preocupa, realmente?

De nuevo, tú eliges.

viernes, 29 de octubre de 2010

¿Y si Pudieras?

…Y si pudieras, ¿qué pasaría? Cuando dices “no puedo” significa que no lo vas a hacer, está claro porque “no puedes”. Escribes tu futuro inmediato con tus pensamientos.

Podrías decir “soy capaz pero elijo no hacerlo hoy. En este momento tengo otras prioridades". Enuméralas.

Y si piensas más allá… ¿Cuántos pensamientos quieres que sigan pasando por tu cabecita para que en un momento dado se cumpla tu deseo? ¿Y cuánto tiempo quieres que se escurra sin haberlo hecho?

Estoy de acuerdo en que, para que se cumpla un sueño, primero tiene que haberse soñado. Lo mismo pasa con los pensamientos. Tus pensamientos decretan tus acciones. ¿En qué estás pensando ahora?

El tiempo corre y no disfrutas el momento. Si te imaginas un reloj de arena en tu salita y lo preparas al empezar el día… ¿De cuántas cosas eres capaz de disfrutar antes de que se deslice toda la arena de una copa a otra? ¿Cuál es tu prioridad? Y cuando empieza la noche, ¿te preguntas alguna vez cuántas cosas te han satisfecho durante el día?

Cuántas veces has utilizado la frase: “UF! ¿Ya han pasado siete años? O quince, o veinte… Da igual porque ya han pasado. Cuando pasa un minuto comienza otro. ¿Qué quieres hacer en el siguiente espacio de tu vida?

Es mucho más fácil quejarse que agradecer de corazón, creo que es una costumbre. Sentir gratitud porque hoy ha salido el sol, porque el vecino me ha sonreído, porque alguien me ha regalado una flor o un sentimiento o un “gracias”. Porque alguien me ha mirado a los ojos para preguntarme cómo estoy y ha escuchado mi respuesta… Porque he preguntado a alguien: ¿cómo estás? y he prestado atención a su sentimiento. Porque he recibido una sonrisa, porque la he ofrecido… ¿Qué nos impide disfrutar de ese segundo que nos aporta un poco de energía a las restantes veinticuatro horas?

Cuando dices: “Buenos días”, ¿es por educación, por inercia o estás deseando de verdad un buen día para esa o esas Personas? Ponle el Alma.

Hemos vivido durante mucho tiempo bajo la etiqueta de que demostrar las Emociones es para los débiles, es para los excéntricos...Es decir, nada bueno. Y nos lo hemos creído hasta el punto de que no nos preguntamos por qué es malo, simplemente lo creemos y lo evitamos. Es lo “correcto”. Si pudieras olvidarte de esta creencia limitante, si pudieras sustituirla por una nueva. ¿Lo harías?

Si pudieras re-direccionar tus pensamientos y enfocarlos hacia lo que realmente deseas… ¿Lo harías? Si pudieras hacer una lista con lo que sí tienes… ¿La harías? Si pudieras agradecer “cosas” al final del día… ¿Lo harías?

Pequeños pasitos que te dan Energía y Serenidad para hacer valer cada segundo a cambio de dejar que te pasen los años por encima. Fuerza para superar malos tragos, Satisfacción Personal y Congruencia con tus deseos.

Si pudieras desear un Buen día con el Corazón, ¿lo utilizarías?

Deseo para ti que disfrutes un montón con el resto de minutos de este día y que esta noche puedas escribir tantos Agradecimientos como para llenar al menos una hoja entera que atraerán hacia ti Pensamientos Positivos y mucha Vitalidad para mañana y pasado mañana y…

¿Podrás hacerlo? ¿Lo harás?

Te Deseo un Buen Día

miércoles, 20 de octubre de 2010

Y...¿Qué fue de la Paciencia?

Puede que en su día no lo entendiera bien. Cuando alguien me decía: “paciència…”, se refería a “resignación”. Yo demostraba cómo me sentía por algo que me había pasado y la respuesta era: “paciència.

No había forma de rebatir algo así. Es algo de lo que me acabo de dar cuenta, claro. Automáticamente le restaba importancia al acontecimiento que en principio era de vida o muerte. Aprendí entonces a aceptar que no todo dependía de mí o que no era substancial.

En mi lucha infantil por entender lo llevé al otro extremo. Implicaba quedarme planchada (de morros) sin saber por qué. Me faltó la segunda parte.

He crecido impaciente por conseguir lo que quería en cada momento y cuando no lo lograba me invadía una especie de resentimiento, una resignación previo enfado y el resultante cambio de objetivo. Vamos, que me movía mucho y en muchas direcciones sin saber exactamente adónde iba.

Confirmado, lo entendí mal. Sin embargo, el significado que tiene hoy para mí no es mucho más alentador que el de antaño ya que lleva intrínseca la incertidumbre.

Me explico mejor: Si por obligación tengo que tener paciencia me supone esperar y esperar me impacienta, por lo tanto deduzco que no he avanzado mucho en este aspecto. Expresado de otra manera, el hecho de “tener que” (lo que sea) y sobre todo si es “ser paciente” quiero que sea para Algo muy concreto y que valga mucho la pena, en caso contrario…Sigo cambiando de objetivo y puede que sea ésta precisamente la finalidad: pensar en más opciones.

Si la cuestión es que no sé exactamente a qué estoy esperando y cuánto tiempo voy a tener que hacerlo…Pueeeessss…No me gusta vivir con esta incertidumbre, me crea ansiedad.

La sensación es como si viniera volando una lanza directa hacia mi corazón, el cual empieza a reaccionar latiendo con virulencia frente a esa amenaza. Desconcentración. Pérdida de Visión y Misión. Desmotivación

Ahora bien, lo que sí sé hacer es preguntarme de dónde viene y adónde me lleva esa sensación y en la respuesta encuentro la valoración sobre si me merece la pena, si me acerca al bienestar y si participa en algo en el de la sociedad. En este momento cambia de nombre, lo llamo Perseverancia.

Ahora sí siento que he avanzado. En algunos momentos me permito tener paciencia y mientras tanto disfruto de otras cosas, de otros propósitos con perseverancia. De esta manera sigo en mi línea y además aporto más competencia a mis acciones. Valoro los pequeños logros diarios. Aunque no sea un objetivo final completo, me acerco.

Si la impaciencia me envía un reclamo es la advertencia de que algo no funciona como yo quiero, de que me estoy equivocando en el fondo y no tanto en la forma. Me pregunto entonces qué es lo que siento. Y tomo una decisión. Es el momento de cambiar de rumbo.

Para resumir te diré que he conseguido: Tener Paciencia-para Perseverar (que no esperar)-durante el tiempo que yo estipule-para provocar que suceda lo que yo quiero, y en el camino voy descartando lo que no está en mis manos y disfrutando de lo que sí. Como deshojando margaritas…Esto sí…Esto no…Ya sabes.

Puedes tener paciencia eternamente, ahora: ¿A dónde te lleva a ti?

jueves, 14 de octubre de 2010

Una Noche Cualquiera

Empieza a oscurecer. No veo Luna ni Estrellas, sólo un manto de nubes que cubren el cielo en una escala de grises haciendo honor al ambiente de una inminente tormenta. En unas zonas ofrecen una apariencia acolchada por su tono oscuro y en otras, casi imperceptibles parecen escaparse con disimulo acoplando su color a la cautela.

Más abajo, hasta donde alcanza mi mirada, una línea acontecida por la delimitación entre el mar y el cielo. Especifica la inflexión que asocia estos dos puntos fascinantes, lo llamamos Horizonte.

Me envuelve un halo de paz… ¿Quién lo habrá puesto ahí? Siento.

Mientras tanto, me acompaña una suave brisa que no sabe estarse quieta y se desliza suavemente entre mi cabello y lo transforma en una dulce caricia para mis mejillas y un cosquilleo un tanto molesto para mi nariz.

Se oye un eco repentino que claramente define el aleteo de muchas aves en grupo. Sale de detrás de un edificio. Una bandada de golondrinas se aleja del mar, tierra adentro al mismo ritmo en que se acerca el sonido desgarrador de un trueno impresionante. ¡El Cielo empieza a Crujir!

Todo está allí, en el horizonte. Y aquí, con los ruidos de la calle; son graduales para mis oídos en este momento, simplemente cumplen con el objetivo de cubrir la realidad y me ayudan a concentrarme aún más en mi bienestar.

Al desviar lentamente mi mirada hacia el otro lado de la bahía observo un conjunto de brillos anaranjados y sucesivos unos a otros. A veces, por su lejanía, o por mi miopía, las confundo en un trazo continuo que parece estar bailando al son de una música árabe, me imagino a un faquir con su serpiente.

Son las luces de otra parte de la civilización a la que pertenezco. Otros hogares, algún barco o aviones...Personas.

Es la iluminación de otras Vidas, con otros personajes y en otras situaciones. ¿Qué escena estarán viviendo?

¡Alucinante!

Y tú, ¿de qué has disfrutado hoy?

jueves, 7 de octubre de 2010

Es un Secreto

¿Sabes a qué me refiero? A esa “cosa” que llevas dentro y que no te atreves a contar a nadie o ni se te ha pasado por la cabeza puede que no la supieras describir. Esto sobre lo que parece tienes alguna noticia de vez en cuando o algún aviso, y en cambio no estás al tanto sobre cómo afecta a tu día a día. Algo que si te llenaras de coraje y le pusieras un nombre o lo escribieras en un diario íntimo desearías que nadie lo encontrara jamás ni tampoco quisieras volver a leer. Es decir, algo que no quieres saber.
Hasta ahí se te da bien. Has aprendido a convivir con ello y ni siquiera tienes que pensarlo porque yace en tu subconsciente, oculto, íntimo, disimulado…Todo lo que quieras, pero está.
Esto que tienes guardado como oro en paño te permite actuar frente a los demás de una manera concreta que seguramente te aporta algún beneficio y curiosamente tampoco sabes cuál es. O sea, no avanzas.
Bajo mi punto de vista, el secreto te lo guardas a ti porque desde el exterior se ve de otra manera, una cualquiera que ni te imaginas y además eso no es lo más relevante.
El problema surge cuando estás a solas con tu Interior… Y también la solución. Lo ves y lo sientes en tu forma de hablar, de moverte…de Ser…en lo que crees que son defectos de los demás…Si lo has sentido, aprovecha cuando no están para indagar, ¡siente curiosidad!
¿Qué te pasaría si te dieras cuenta? ¿Qué quedaría al descubierto exactamente? ¿Cuál sería para ti el problema real?
Ha crecido contigo y sólo cuando ha dejado de serte útil te has convencido de que es bueno, ha ascendido a tu Consciencia y has encontrado a la Persona o Momento adecuados o las dos cosas para hacerlo. Te lo has reconocido y ahora date cuenta de cuánto te ha limitado, ¿cuánto tiempo ha estado ahí abajo y qué ha ocasionado?
¿Qué quieres hacer ahora que ya lo conoces?
No importa si se juzga, se entiende, se acepta, se comparte o no se le da la más mínima importancia. Si no querías saberlo, ¿para qué crees que has tenido la necesidad de descubrirlo? Tal vez eras quien tenía que tomar consciencia porque había “algo” que no encajaba. “Algo” que te impedía lograr…en fin…
…Sea como fuere, préstale mucha atención. Tal y como te afecte el desenlace será de un incalculable valor para ti. Te ha moldeado a su manera y ahora puedes utilizarlo tú para crecer libre.
Entonces, ¿Quieres conocer tu secreto?

lunes, 20 de septiembre de 2010

Pregunta AceRtada, Respuesta AcePtada

A veces nos cuesta aceptar una opinión y otras veces nos cuesta facilitarla. Puede ser por múltiples Razones-Emociones. Ahora ya hemos aprendido a tomar-guardar-desechar lo que no nos sirve, por tanto, es el momento de saber que somos capaces de responder con cariño.

En el momento en que nos hacen alguna pregunta nos puede dar la sensación de que tenemos libertad para responder lo que nos dé la gana. Y pudiera parecer que nos otorgan el poder de replicar en caso de conflicto: “¿¡Ah...!? ¡Tú me has preguntado...!". Sin comentarios.

Hemos desarrollado una habilidad incisiva para enfurecer al interlocutor y, en cambio, desconocemos cómo hacerlo para que nadie salga perjudicado. Otra destreza adquirida es la de callar y a arder por dentro...En Sendas ocasiones pasa inadvertida la necesidad de quien pregunta.

Así es, a veces preferimos pasar en silencio y no recordamos que somos capaces de elegir el Respeto con Mayúscula en el arte de contestar. Existe lo que llamamos “Punto de Vista”, muy usado en el contexto pero poco expresado en su conjunto. Y también podríamos anteponer un “Sí, y también…” En lugar de “No, yo creo…” Palabras muy poco valoradas y en cambio, bajo mi punto de vista, trascendentales.

Cuando alguien te pide una respuesta y aprovechas para decirle “cuatro cositas”, estás traicionando su confianza. A eso yo le llamo “veredicto”, no seas Cruel. Puede sentirse herido o herida. Perjudicas la comunicación. Ya sabes cómo va. Tú eliges.

Si tienes la oportunidad de encontrarte con ese Alguien mencionado y quiere saber tu opinión, sé lo más objetivo y honesto posible del mismo modo contigo mismo o misma. Es un momento delicado para la otra persona, está buscando apoyo sincero, ya tendrás tu momento.

Recordemos que una opinión no es ni buena ni mala, es una opinión. A mí me gusta dar la mía. Ofrecer mi punto de vista me sirve para expresar en voz alta mis pensamientos, compartir mis sentimientos y desear que los demás tengan más opciones, igual que yo. Hazlo alguna vez. No te quedes solamente con lo que oyes, sé valiente. Se te ha brindado la posibilidad de Participar y Crecer.

¿Te acuerdas que, cuando eras pequeño o pequeña, si alguien te decía algo desagradable tú contestabas “espejo, espejo”? Entrelazabas los dedos de tus manos y las lanzabas con las palmas mirando hacia tu adversario mientras pronunciabas las mágicas palabras. Le estabas diciendo: “todo lo que tú deseas para mí está volviéndose contra ti”. Le deseabas lo mismo o algo peor, ¡ale! Quedaba patente que no te había lastimado… ¿O sí…?

Quiero hacer un inciso a este respecto ahora que somos Personitas Grandes: Alguien me dijo una vez “tu peor enemigo es tu mejor maestro”. Lo he confirmado. Piensa en cuáles son las cosas que menos te gustan de los demás, las que peor te sientan y luego, digna y humildemente pregúntate a ti mismo/a si tú las tienes...Decide aceptar lo que tú creas que son defectos en los demás, cambiará tu forma de ver la Vida y mejorarás en tus relaciones de una manera extraordinaria.

Para el que pregunta: en caso de que la respuesta no sea agradable para ti e incluso pueda parecerte injusta…Ehmmm…Es cierto, has preguntado. ¿Para qué necesitaste preguntar? ¿Esperabas confirmar algo que sólo sabías tú? ¿De verdad querías conocer otra opinión? O, ¿esperabas una respuesta concreta? Pregunta sólo si estás dispuesto o dispuesta a oír Una respuesta, no La respuesta.

Entonces, ¿te atreves a preguntar-te?

lunes, 13 de septiembre de 2010

Economía también para la Mente

Es más fácil dejarse llevar por el tremendismo generalizado porque, no hacerlo sería un brutal esfuerzo individual. No parece factible que, frente a alguien que te está contando sus problemas puedas decirle yo soy feliz sin entrar en detalles materiales. ¿Es de locos? ¿Es de débiles? Es más cómodo apoyarle diciendo que tú tienes más problemas y más gordos para que se sienta animado. Una antigua creencia: “mal de muchos, consuelo de tontos”…o era ¿“…consuelo de todos”? No importa, viene al caso.

No fomentar el hecho de que hay una crisis económica no significa no aceptar que sea así. Ahora, ¿Tú quieres añadir una crisis emocional? Es muy probable que tus lamentos te lleven a entrar en la misma onda y experimentes sensaciones diversas y particulares y además, muy similares a las de muchas otras Personas… Puede que busques el apoyo ¿Es lo que quieres? Piensa que hay muchas probabilidades de que encuentres desconsuelo.

Evita la tentación de aumentar el sentimiento de carencia. Pensar en positivo no significa ponerse un velo en los ojos o dejar de oír las malas noticias. Más bien no incrementarlo, contribuir a pensar que lo que es, es. Y sobre todo cómo te afecta a ti.

Puedes ponerle el nombre que quieras, dificultad, aprieto, brete, conflicto que, si además le asignas un sentimiento de tristeza, de falta de solidaridad, de egoísmo… de individualismo, depresión…Escasez.

Bien, ¿Qué quieres hacer?

Adapto mi manera de vivir al momento. No quiero añadir una crisis personal a la popular porque eso no me ayuda. Lo que quiero es enviar un mensaje de tranquilidad. Podemos cambiar antes de que se cree una Crisis Interior, antes de contribuir a la expansión de un virus de alarmes sociales. Es un llamamiento a la Calma.

Igual que el rugido de mi estómago me avisa de que tengo hambre para tener en cuenta de que ha llegado la hora de comer, también el miedo me avisa de algo que puede ser peligroso para mí, entonces me pararé o me moveré.

Elijo parar un instante, darme cuenta de ello y seguir adelante o volver a ponerme en marcha si se tercia.


Mi Felicidad no está reñida con los malos momentos de la Vida, ni siquiera de Mi Vida. Cada cosa en su momento y cada momento tiene sus cosas, que son muchas.


No juegues con tus emociones y sobre todo no te las juegues a un sólo número que encima no has elegido tú.