Marga Faidella Coach Profesional CPC 10588 Trainer Coach Formadora
sábado, 8 de enero de 2011
Un Pulso
viernes, 24 de diciembre de 2010
Queridos Reyes Magos...
viernes, 17 de diciembre de 2010
Palabras Mayores
Son contadas las ocasiones en las que tenemos en el Plano Consciente que nuestra Actitud no ha sido la adecuada ante una determinada situación. Seguro que hay una intención y no necesariamente negativa hacia quien recibe la ofensa, sino una positiva para quien la emite.
Por esa razón yo pienso que no son necesarias las disculpas. No hay nada que perdonar.
“Lo siento, Yo soy así”. Insistes en el talante y además ¿te disculpas? Ofrece pocas expectativas de que mejore la relación.
"Perdona, es que..." Si realmente lo sientes, no justificas, cambias.
“Tienes razón” tampoco me parece un argumento válido porque cada cual tiene la suya y no una sola. Asimismo da igual quien la lleve si se repite el mismo Resultado.
Y “yo no soy así” aún me da más juego...
¡Qué más da! Siempre había pensado que el Perdón lo otorgaban los dioses. Ahora sé cada uno/a de nosotros/as llevamos Uno dentro. Para mí, es un acto que me permite admitir que me he equivocado. Además puedo intentar compensar el daño causado si se me consiente. No es una respuesta lo que espero sino que hago una declaración y me libero de una carga. Si llega la aceptación de la disculpa ¡es un regalo!
Cuando esperas que alguien se disculpe contigo por algo que ha pasado y esas disculpas no llegan…Cuando empiezas a desesperar, te indignas, te enfadas o sientes una mezcla de tristeza y miedos, ganas de vengarte…Incertidumbre…No entiendes…Sigues recalcando los hechos, que en este momento ya no son lo que eran, entonces, lejos de desaparecer el dolor se hará más intenso. Sabes que esa no es la Actitud adecuada para curar la herida. Lo sabes porque ya te ha pasado otras veces y el resultado es resentimiento, lo cual no te ayuda a sentirte mejor.
Recuerda cuál fue la causa, el inicio de la cuestión. Te darás cuenta de que más que tratar el motivo estás alimentando tu ira, es más fácil. Puede ser que incluso ya no te acuerdes de cómo empezó.
Quieres que alguien asuma el Compromiso por sus acciones. ¿Ya has aceptado tú el tuyo?
Creo que es el momento en que tienes que mirarte al Espejo. Mira en tu Interior. Escucha a tu Dios. Si tienes tanta necesidad de perdonar a alguien, tal vez tengas que empezar contigo. ¿Qué es lo que, según tú, merecería unas disculpas? ¿Seguro que tú no has hecho lo mismo? Aquel Comportamiento que detestas y que te saca de quicio, ¿es posible que lo tengas tú? ¿Estás actuando así ahora?
Primero tienes que ser Capaz de ser Honesto/a contigo mismo/a. Parece muy difícil cuando en realidad es un pequeño esfuerzo. Darle trabajo extra a tu cerebro, uno que no suele hacer porque está acostumbrado a dejarse llevar por lo que le da sensación de Control y de Verdad Absoluta. Una falsa Seguridad. En cambio, significa darle tiempo para habituarse a pensar profundamente durante unos minutos sobre lo que ha pasado realmente dentro de ti. Averiguar, con mucho Coraje que la Responsabilidad es sólo tuya. Al menos tienes el poder sobre la parte que te afecta.
Con este Acto de Introspección pronto descubrirás la Compasión y quizás quieras ser tú quien la reciba. Toma medidas para usar la Justicia también contigo.
El Aprendizaje te sirve para la próxima vez, sí. Ahora, ¿ya te has concedido el indulto en este momento? Si lo sigues arrastrando el próximo resultado será idéntico.
Aceptando tu parte con Humildad te sentirás comprendido y comprenderás, luego ya no serán necesarias las disculpas.
Sólo sabrás eximir de corazón cuando sepas concebirlo tú. Entonces, incluso olvidarás.
¿Ya sabes Perdonar-te?
lunes, 13 de diciembre de 2010
Involuciona
jueves, 9 de diciembre de 2010
Esencia
Soy Aire, Soy Alma, Soy Aprendizaje, Soy Sonrisas y Risas y Carcajadas, Soy Escucha. Soy Amiga, Soy Amante, Soy Amor, Soy Hermana, Soy Hija, Soy Juego.
¡Soy Feliz!
Eres Único/a, Irrepetible, Valioso/a. Tienes tus propias habilidades y talentos. Eres Privilegiado/a.
Tienes una Virtud Común al Resto de los Humanos: Capacidad para Vivir la Vida. Respóndete a Ti con Respeto. Háblate con Cariño. Mímate. Cuida Tu Salud. Come Sano. Haz Ejercicio. Ámate.
Tú eres un Ejemplo de la vida sólo si la vives. Vive como Eres. Siente lo que Eres. Comparte. Une tu Fuerza a la de los Demás. Participa con Sonrisas y Gestos de cordialidad.
Inexorable como el tiempo. Pasa y ya está. Qué vas a hacer hoy, Dónde, con Quién. Tú también pasas…
Decide de qué manera quieres pasar por la Vida. Cómo quieres Vivir. Qué quieres Legar.
Cuántos de tus pensamientos del día son Positivos. Tu mente repetirá el 90% de ellos a la mañana siguiente. ¿Cuáles quieres repetir?
No engañarás a tu cerebro mintiéndote, sólo Créetelo.
Toma Consciencia de Ti, Responsabilízate de tu Vida y Actúa en consecuencia.
¿Quién Eres Tú?
jueves, 2 de diciembre de 2010
Algunas Veces, las Cosas SON lo que Parecen
domingo, 7 de noviembre de 2010
Piensa Bien y AcePtarás
Cuando una persona se dirige a ti para pronunciar unas palabras y dedicarte unos gestos y provocarte unas sensaciones y despertarte unos sentimientos, acude a sus propias habilidades conscientes o inconscientes.
Algunas veces, las palabras llenan un vacío de emociones y se pierden en la oscuridad de la duda que provocan en el cuerpo ajeno. En ese momento se lleva a cabo una inspección exhaustiva de todos los aspectos que puedan conducir a una conclusión para acabar con esta incertidumbre. Se realizan entonces unas interpretaciones que pueden confundir y marcar una ruta equivocada.
De todas las “evidencias” que pasan por tu cerebrito ¿cuál eliges? Quiero decir, cuando una situación te hace sentir mal, ¿interpretas que la causante es otra Persona? ¿Desentrañas que si hubiera actuado de otra forma esto no hubiera sucedido incidiendo, de esta manera sobre el reproche? ¿Dictaminas que tiene mala intención y por eso ha actuado así?
¿A qué dedicas tu tiempo en una situación conflictiva? ¿Seguro que entre lasposibilidades que has elegido hay alguna positiva? Piensa. ¿Has conseguido restarle importancia al asunto o, por el contrario lo has magnificado?
Bien, pues ya que has emitido un juicio adhiere a tu pensamiento el valor que le das al contexto. Puntualiza. Determina que sea cual sea el objetivo de la otra Persona puede elevar al quíntuple las realidades antes mencionadas. Quizás escuchándolas recuperes tu honestidad y aceptes que tus razones son tuyas. ¿O piensas que “por lógica” sólopuede ser de una manera?
No pierdas la Inocencia, no lo sabes todo. Analiza cuál es la parte que has aportado tú y Pregunta.
Imagina que sí tienes razón. ¿Qué haces ahora con ella? Después de tantísimas elucubraciones estarás agotado o agotada y habrás pasado por múltiples sensaciones sin conseguir quitarte el problema de la cabeza. Aunque el Otro o la Otra no esté presente, tú sigues torturándote. Es más, si en un principio estabas enfadado o enfadada…Después de tu auto –convencimiento, ¿ha cambiado algo? ¿Estás mejor?
Ahora supón que inicialmente no entiendes el comportamiento...Admite que te creará mil y una dudas y otras tantas preguntas “esclarecedoras” que cuando llegue el momento no te saldrán de la misma manera o ni siquiera te acordarás de tres de ellas. Quiero añadir que además te respondes según tu criterio… ¿Qué? ¿Mejor aún?
Tal vez llegues a la conclusión que solamente esa Persona tiene una respuesta adecuada a SU forma de actuar. ¡Enhorabuena! Su intención a tus efectos, tiene la importancia que tú le des. Puestos a investigar y discernir, hazte esas preguntas a ti y contéstate con honradez. Acepta la sorpresa, la inexperiencia, la ingenuidad como algo que te hará crecer. Permítete dudar de tus deducciones. Date permiso para pensar y sentir que hay muchas posibilidades que no habrás pronosticado…
Y Respira. Que si lo has adivinado, ya tienes una posible razón sobre la cual no puedes hacer nada. Concéntrate en la parte sobre la que sí puedes ejercer tu poder.
En mi opinión, El problema real discurre de tal manera por tu cuerpo que no quieres asumir que estás dejándote llevar por tu estado de ánimo hacia ninguna parte. Eso sí, es más cómodo si la culpa es del Otro o de la Otra. Acepta tu responsabilidad.
Determina en qué estado te encuentras y prueba con: “De esta situación, ¿Qué quiero cambiar específicamente?”. “¿Qué es lo que me preocupa, realmente?
De nuevo, tú eliges.