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viernes, 9 de julio de 2010

Escucha SU Corazón

Es curiosa la facilidad que tenemos de no escuchar, ¿verdad? Lo que hacemos, salvo algunas excepciones, es hablar aunque no nos escuchen o explotamos…O las dos cosas…Estamos deseosos de dar nuestra opinión, “la realidad”, “la verdad”. ¡Incluso podemos hablar a la vez! Y acentuar el tono, y subir el volumen y…en fin…

Una escucha puede ser más efectiva cuando se presta atención a las palabras del interlocutor, a SUS gestos, a SU y no a nuestra percepción de la idea que quiere transmitir. Desde SUS vivencias y experiencias y sobre todo, desde el modo en que le han afectado y enseñado…Y podríamos seguir añadiendo orígenes de puntos de vista para concretar las diferencias con el nuestro.

Si compartes los pensamientos y sentimientos de la otra Persona tal y como te lo está transmitiendo, “sólo” escuchar, sin tener una idea preconcebida, entras en una relación de confianza. Escuchar es una forma de agradecer que lo quiera compartir contigo.

Cuando tú hablas, ¿qué pretendes?


¿Para qué crees que te habla el o la que tienes enfrente? ¿¡Estás pensando en tu respuesta mientras te está hablando!?

Estás entrando en el Terreno Privado de una Persona, con sus necesidades y creencias y actitudes, ilusiones, miedos… Con su punto de vista y: ¡Te ha elegido a ti, respeto integral para corresponderle!

A mí me llenaría de orgullo y me sentiría inmensamente afortunada. Le ofrecería mi tiempo y mis cinco o seis sentidos, mi comprensión, atención sincera y gratitud.
[…]Primero escuchar empáticamente y comprender profundamente […]; después…DESPUÉS…hablar.

Una Persona no puede adivinar lo que la Otra quiere, si no consigue expresarlo, ¿me explico? Sólo escuchando lo que se nos está diciendo comprenderemos lo que se nos quiere decir y dejaremos a un lado las interpretaciones y nuestra bola de cristal.

Esa Escucha, la Empática, la de ponerse en la piel del otro…Ésa es la que une.
¿De qué manera te gustaría a ti ser escuchado o escuchada? Empieza tú primero

4 comentarios:

  1. Vaya marga..... estas echa un craquee...
    besos

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  2. A mí me gusta que se me escuche con el corazón. Cuando transmites algo, lo haces desde el corazón, el problema está en que es la cabeza la que piensa y no siempre se nos escucha.
    Hay poca gente que sepa escuchar de verdad y que entienda el mensaje que se nos quiere transmitir. Normalmente en nuetra cabeza se nos acumulan pensamientos, casi siempre relacionados con lo que nos están transmitiendo y otras veces no, y sólo queremos expresar en voz alta esos pensamientos y dejamos de escuchar a la otra persona y tratamos de interrumpir en todo momento para dar nuestra opinión...así no se consigue nada. Hay que escuchar con el corazón para saber realmente lo que se nos quiere transmitir...

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  3. como siempre unas reflexiones muy acertadas, lo primero que me viene a la cabeza despues de leerlas es la musica o mejor dicho sus letras, pienso que cuando un artista escribe una letra de una cancion ( y transmite un pensamiento) en el fondo espera que miles de personas primero la escuchen pero aqui viene un hecho sorprendente a diferencia de reflexionar sobre lo escuchado,unicamente repetimos la letra,una y mil veces, no hace falta sacar una conclusion, no hace falta rebatir nada , ni dar tu propia explicacion,es mas miles de personas en una especie de aduccion se juntan en los conciertos y repiten las letras, sin debates , sin nada,estando de acuerdo en todos los pensamientos expresados por el autor,por poner un ejemplo claro (alejandro sanz), que curioso no!!,

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  4. Sí, hay canciones que definen muy bien cómo nos sentimos, y a veces elegimos la que más se aproxima a nuestra situación. Puede ser un punto de partida importante. Si además, después sabemos escucharnos a nosotros mismos es genial!

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